Generalísimo Francisco Franco Generalísimo Francisco Franco

 
 chatChat   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegistrarseRegistrarse 
 PerfilPerfil   Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados   LoginLogin 
Juicio particular del alma

 
Publicar nuevo tema   Responder al tema Foros de discusión -> Actualidad y opinión
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
CAMISAAZUL
Expulsado
Expulsado


Registrado: 12 Ago 2007
Mensajes: 65




MensajePublicado: Lun Ago 10, 2009 8:55 pm    Asunto: Juicio particular del alma Responder citando



Los teólogos tienen diversas opiniones sobre la esencia del juicio particular. Se extienden desde una interpretación extremadamente literal hasta una comprensión extremadamente simbólica del proceso.

Las interpretaciones que dan no niegan el juicio particular, ya que todas aceptan tanto el carácter decisivo de la muerte como el hecho de la sanción inmediatamente después de la muerte, pero respecto a la esencia del juicio parecen equivocarse, bien por exageración, bien por infravaloración.

San Agustín, dice: “Por libro del juicio debe entenderse una fuerza y virtud divinas gracias a las cuales el hombre recuerda todas sus obras de manera que puedan ser vistas por él, acusarlo y absolverlo”.

El juicio es, en definitiva, un misterio impenetrable, porque en él es el mismo Dios quien sale al encuentro del hombre. En el juicio Dios revela al hombre, en una iluminación celestial, su estado ético-religioso y la suerte que le corresponde permanentemente.

En el juicio se dará, por tanto, una autovaloración del propio hombre, obrada por la actividad de Dios. La omnipotencia omnisciente de Dios enviará a su memoria toda su vida anterior, y ante sus ojos aparecerá todo detalle y la totalidad entretejida de todas las acciones y decisiones. No podrá apartar la vista de su vida ni de sí mismo; dibujado por la luz de Dios con toda precisión y penetrado por ella hasta el estrato más íntimo de su ser, se verá perfectamente a sí mismo.

Cuenta Sor María Natalia cómo había rezado durante toda su vida por un alma muy pecadora. Su confesor quería saber si estas oraciones habían servido para tener su positivo efecto.

El Señor, siempre condescendiente con lo que piden sus ministros, aprovechó la pregunta de su religiosa esposa, para mostrarle cómo había sido el juicio particular de esa alma. El tema es muy interesante y consolador, pero conviene que el lector rece constantemente al Señor para nos dé un corazón humilde, capaz de poder arrepentirse y de pedir perdón a Dios en ese momento. Como le decía el Señor a Gabriela Bossis: “En el infierno no hay humildes”

Cuenta Sor María Natalia:

<<Yo pensaba que iba a ver algo espantoso, pero la realidad es que no. Vi a esta alma mientras se acercaba al lugar del juicio. A un lado estaba el Ángel y al otro Satanás. Jesús, en su divina majestad los estaba esperando, porque Él es el Juez>>.

Para aquellos que pueda extrañarles de que Satanás esté a un lado del alma, mientras van de camino hacia el juicio, les recuerdo el libro del Apocalipsis, donde se dice:

“….porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche ante la presencia de nuestro Dios. Y ellos lo vencieron por los méritos de la Sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron…” (Apoc. 12, 10-11).

<<El juicio –continúa Sor Natalia- fue rápido y en silencio. El alma pudo ver en un instante toda su vida, pero no con sus propios ojos, sino con los ojos de Dios. Vio las manchas negras, grandes y pequeñas>>

Cristo busca con esta imagen, expuesta una sola vez, que el alma vea la malicia intrínseca del pecado y deteste todos sus pecados con un sincero y profundo arrepentimiento. Es una postura sabia, llena de misericordia, movida por el amor de Dios, que desea que el alma reconozca su nada y su pecado, y pida ante esa confusión perdón a Dios por medio de Cristo en ese último momento.

Pero dice Sor María Natalia: <<Si el alma va a la eterna condenación, no siente ningún remordimiento por lo que ha hecho. Jesús permanece callado y el alma se aparta de Él y es entonces cuando Satanás la arrebata y la arrastra al infierno>>

Hay que aclarar, que durante todo ese tiempo, Jesús está con un amor indescriptible. Dice Sor María Natalia que Él extiende su mano y muestra el lugar al cual el alma debe ir después de ser purificada, y le dice: “¡Entra!”, y si el alma pecadora detesta sus pecados y pide perdón a Dios, diciéndole a Jesús que sí, que quiere irse con Él, <<entonces Jesús la pone un velo, bien blanco o negro, y la propia alma se dirige al purgatorio>>.

Una persona cercana a nosotros, vio a su padre político –después de la muerte- vestido con un velo o capucha de color beige, parecido al hábito del Hermano Rafael (Trapense), entre Jesús y María, pero sin luz. Se había salvado, pero la falta de luz indicaba que necesitaba oraciones para subir al Cielo.

También conviene aclarar que en el momento de decir sí a Cristo, el alma queda confirmada en gracia y llena de amor intenso por Cristo, comprendiendo entonces que Él es su Vida y toda la razón de su existir. La atracción es tan fuerte que cree morirse por no poder aún abrazarlo, pero entiende que con los pecados que ha visto no se o merece, y él mismo desea purificarse en el Purgatorio para estar cuanto antes lista para el encuentro amoroso con su Esposo.

Sor María Natalia cuenta que al lugar concreto del Purgatorio, al sitio apropiado que le corresponda, <<la acompañan Nuestra Señora y su Ángel de la Guarda tratando de consolarla. Estas almas son en cierta manera muy felices, porque ya vieron su lugar en el Cielo donde les espera la felicidad eterna>>

NUESTRA SEÑORA, EL ALMA Y EL JUICIO
<<Nuestra Señora no está presente en todas las fases del juicio, pero antes de que se pronuncie la sentencia, Ella le suplica a su Hijo, como abogada defensora, exactamente como hace el abogado con su cliente, defendiendo de modo particular a las almas que durante su vida le fueron devotas>>

Algunos dicen que en el momento de morir, la Virgen –llena de luz- se aparece al alma, junto con el Ángel de su Guarda, pero parece ser que también acude el demonio. Esa luz en algunas ocasiones la han visto algunos vivos, como prueba de lo que decimos, pero el alma aún no ha sido juzgada, aún puede ser ayudada con nuestras oraciones para evitar desesperarse y decidir libremente ante el Juez su futuro destino eterno. Y por eso permite la Iglesia -hasta dos o más horas después de la muerte- el que se le administre al fallecido el sacramento de la unción de enfermos (también llamado extremaunción)

<<Pero cuando el juicio empieza, Nuestra Señora desaparece, sólo su gracia está irradiando sobre el alma. A la hora del juicio, el alma está completamente sola frente a Jesús. Después del juicio, cuando el alma está cubierta con el velo del color apropiado, blanco o negro, entonces la Virgen aparece otra vez, se pone al lado del alma y la acompaña por el camino del Purgatorio>>

Y la misma religiosa, añade: <<La Virgen casi se pasa su tiempo en el Purgatorio, irradiando sus gracias consoladoras y salvadoras>>

DE QUÉ DEPENDE NUESTRA SALVACIÓN
Un día Sor María Natalia le preguntó a Jesús de qué dependía nuestra salvación. El Señor la contestó:

<<La salvación no depende de hoy, de mañana o de ayer, sino del último momento. Por eso ustedes deben arrepentirse constantemente. Ustedes se salvan porque Yo los he salvado y no por sus méritos. Solamente el grado de gloria que ustedes reciban en la eternidad depende de sus méritos. Por lo tanto, ustedes tienen que practicar constantemente dos cosas: el arrepentimiento de sus pecados y decir con frecuencia: “¡Oh Jesús mío, en tus manos encomiendo mi alma>> (En el Evangelio se dice: Y Jesús, dando una gran voz, dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23, 46).

Y Sor María Natalia aclara: <<Uno no debe tener miedo al juicio. Jesús, como humilde cordero, rodea a las almas con un amor indescriptible, imposible de narrar. El alma que ansía estar limpia llega al juicio para poder encontrarse con el Amor mismo de quien ella estará enamorada eternamente. En cambio, el alma orgullosa, detesta este Amor, ella misma se distancia de Él y esto en sí mismo es el infierno>>.

Para comprender bien el alcance de esta revelación, debemos darnos cuenta, por otra parte, que el alma orgullosa no se ve nunca mal, no se ha ejercitado jamás en el perdón, ni está habituada a dolerse de sus pecados ni a tener compasión del prójimo, y puede caer en el mayúsculo error de creer que el Cielo se lo merece por sus buenas obras y no por la Sangre de Cristo.

De ahí la importancia de la humildad. Nadie, por muy servidor del Señor que sea, puede pensar que ya está salvado, ni tampoco desesperar por muchos pecados que tenga. Nos salvamos por los méritos de Cristo. Es una gracia que se da a todo el que humildemente reconozca su nada y su pecado. “Y ellos vencieron –dice el libro del Apocalipsis- por los méritos de la Sangre del Cordero y en virtud del testimonio de fe que han confesado…” (Apoc. 12, 11)



_________________
NADA SIN DIOS!!
POR EL IMPERIO HACIA DIOS!!
REQUETE!!SOLDADOS DE CRISTO,FIRMES!!
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Actualidad y opinión Todas las horas son GMT + 1 Hora
Todas las horas son GMT + 1 Hora
Página 1 de 1


Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro


Mapa del sitio - Powered by phpBB © 2001, 2007 phpBB Group

Crear radio | foros de Politica | Hosting gratis | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo

Para vps hosting ssd en Desafiohosting.com